Hace mucho mucho tiempo, en un lugar muy lejano reinaba la alegría y armonía, pero un día la bruja mala del bosque lanzo una maldición sobre los habitantes del reino de Esire, los cuales nunca mas volverían a sonreír si no aprendían de sus errores. Con el pasar de los años la princesa morada se sentía tan vacía y aburrida de jugar en soledad, pero nadie nunca imagino lo que sucedería y el cambio que daría al destino de todos.
La princesa morada merodeaba por los pasillos de palacio como un alma en pena, cantaba con su dulce voz que hacia llorar a cualquiera.
Princesa Morada: ¿Qué será esto que siento?... ¿Porque tengo la sensación de un vació horrible en mi? La verdad no puedo quejarme, mis padres me aman y tengo un hermano que adoro con todo mi ser y el a mí. En lo que me propongo hacer loo realizo muy bien, pero aun así siento que algo me falta.
Llega Sun el hermano de la princesa. (Su hermano era casi el único habitante de Esire que sonería, ya que cuando la bruja lanzo la maldición, él estaba en el reino vecino capacitándose de habilidades para ser el hombre que es hoy.
Sun: ¿Qué te sucede hermana?
Princesa: Nada… supongo, es que siento un vació inmenso en mí.
Sun: Hermanita (la abraza) lo que tu necesitas no creo que lo encuentres entre estas paredes, en las que te obligas a vivir.
Princesa: Pero Sun, tu sabes que de nada me sirve salir solo me aburro al ver a la gente tan triste o seria todo el tiempo, además no se me permite salir.
Sun le dice a la princesa que no se preocupe que el la ayudara a encontrar lo que le falta en su vida, ella acepta y se disfraza con una capa y con un vestido viejo de un morado profundo que pertenecía a Margarte su criada de confianza. Esta lista para partir cuando su hermano le dice que no la puede acompañar porque ella debe descubrir lo que necesita sola, le dice que la estará esperando que suerte en todo y que solo necesita creer.
La princesa se interna en el bosque sin encontrarse con nada más que muchos árboles, arbustos y animalitos que le parecían bastante agradables. De pronto escucho que alguien se lamentaba. Su curiosidad fue más fuerte y se escondió entre unos arbustos y observo cautelosamente, su sorpresa fue al ver a un chico de su misma edad intentando realizar una especie de truco con unas naranjas, el vestía de una forma extraña para ella, así que esta se quedo fascinada observándolo.
De pronto el muchacho se percato de que la princesa lo observaba y se acerco a ella para preguntarle quien era, a lo cual ella respondió con una mentira por miedo al rechazo de ser la princesa del reino , me llamo Aurora dijo vivo cerca de aquí y tu quien eres y porque vistes así tan extrañamente.
A lo cual respondió que el era un bufón, y que su nombre era un secreto que quizás algún día le diría. Ella le dijo que lo llamaría bufón ya que no conocía su nombre, ella le contó su historia del vació que habitaba en ella, a lo cual el respondió:
Bufón: Querida Aurora lo que tu necesitas no es mas que un amigo que te escuche y haga reír.
Princesa: ¿Reír? … porque siento que no conozco esa palabra ni la sensación que entrega.
Bufón: Pero querida mía ¿como no sabes? en que mundo vives, que no conoces los chistes o las risas sin razón alguna.
Princesa: En el mismo que tu, pero no puedo reír por la maldición que lanzo la bruja del bosque, creo que nunca eh reído sin razón, no lose, las reglas me lo impiden.
Bufón: ¿Cuáles reglas querida mía? Si vivir es ser libre. Si no lo conoces has mal gastado tu precioso tiempo de vida, yo te devolveré tu sonrisa querida mía.
Así fue como bufón se propuso ayudar a la princesa a recuperar su sonrisa, estuvieron toda la tarde intentado que ella riera pero nada funcionaba, hasta que bufón realizo su ultimo intento y izo sus malabares con naranjas las cuales se le cayeron una tras otra en la cabeza y en ese momento la princesa lanzó una carcajada la cual libero al reino de la maldición.
Princesa: Ahora puedo reír y todo es gracias a ti, pero la verdad es que yo te mentí, por temor a las consecuencias, quería tu amistad pero por como soy, no por quien soy, la verdad es que soy la princesa morada de este reino.
Bufón: La verdad querida mía, eso yo ya lo sabía, no preguntes como solo lo intuí y guarde silencio porque sabía que me dirías la verdad. Pero tú y yo no debemos mezclarnos, así que al parecer llego la hora de decir adiós.
Princesa: OH! Quizás a esto se refería Sun con creer, nada de eso, quizás no debamos pero podemos, tu me enseñaste a reír y tu eres la fuente de esa alegría que inunda mi ser, no me importan las consecuencias pero yo me iré contigo.
Así fue como el bufón y la princesa decidieron marcharse a tierras lejanas para enseñarle a la gente lo hermoso que es sonreír.
Ilustración : http://lauramichell.blogspot.com/
viernes, abril 17
El Buffón y la Princesa Morada
Publicado por Valentine. en 23:09
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2 comentarios:
Es inspiradora tu historia, me gusta, la risa, y el encontrar a ese otro especial.
Besos
Adela
Hola que tal?
Que bueno que te gustaron mis ilustraciones!
Te cuento que sería bueno que hagas un link de donde bajaste las imágenes asi queda citada la fuente.
Como la imágen forma parte de un libro...para que no tengas problemas siempre es recomendable citar las fuentes cuando el trabajo no es de uno...
http://lauramichell.blogspot.com/
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